12 oct. 2013

El último Mono

No puedo creer que ya estemos llegando a la mitad de Octubre. Hace sólo un par de ¿semanas? que comenzamos el curso, y ya vamos prácticamente por un mes de clases y de prácticas.

Por mi parte, prosigo con mis experiencias en el servicio de Medicina Interna, el cual, me está ayudando muchísimo a mejorar como estudiante y futuro médico, así como a volver a sentir esa ilusión inicial que uno tiene cuando entra en contacto con el paciente.

Pero no me quiero desviar. El tema de esta entrada es sobre "prioridades". 

Desde que comencé mis primeros contactos prácticos en Hospital, me he podido dar cuenta de que, dentro del mismo, hay establecido una especie de sistema de estadiaje o de jerarquías. Unos tienen "prioridad relativa" sobre los otros, y tienes más o menos importancia dentro del sistema hospitalario según donde te encuadres.

Estos estadiajes, se pueden dividir en dos vertientes diferenciadas según la implicación directa con la profesión médica:

Por un lado, está la jerarquía externa: he podido apreciar que, según tu título profesional, se te tiene por más o por menos dentro del Hospital. Hay una serie que, de menor a mayor determina que: celador/personal de limpieza < auxiliares de enfermería y administrativos < enfermeros < médicos < gerentes, jefes de servicio y farmacia (sí, farmacia).

No me meteré a analizar particularmente el caso de cada uno. Sólo dejaré clara mi opinión, la cual, no digo que sea la correcta o la que deba ser impuesta, pero sí la que veo más lógica: 

*El Sistema Nacional de Salud está formado por un equipo multidisciplinar de personas con distintas funciones, las cuales deben integrarse. Todo debe funcionar como el mecanismo de un reloj, en el cual hay piezas más chicas y piezas más grandes, pero sí todas no funcionan bien, el reloj no marcha. 
Es decir, todas son realmente igual de importantes.*

  1. Si un celador no traslada a un paciente, este no llega a su destino. 
  2. Sino llega a su destino, no puede ser valorado por el personal de enfermería. 
  3. Si el personal de enfermería no valora al enfermo, no puede transmitir su "análisis o valoración enfermera al médico", lo cual dificulta su diagnóstico, anamnesis y la resolución de su problema. 
  4. Si el gerente no usa bien los recursos el hospital, el centro se va al carajo. 
  5. Si farmacia no vela por el empleo de unos tratamientos adecuados, no se trata al paciente. 
  6. Si limpieza no limpia las habitaciones, tenemos unas bonitas infecciones nosocomiales. 
  7. Si el administrativo no organiza, todos los procesos burocráticos se descontrolan. 
  8. Etc, etc, etc con respecto a todos los posibles puestos de trabajo presentes en un Hospital y a su multitud de funciones. 
¡Somos un todo!

Por otro lado, está la jerarquía médica interna: todo comienza cuando llegas a primero. En ese momento, en tu facultad, por algún motivo (edad), tus compañeros de cursos superiores te tratan como lo que eres, un novato, alguien nuevo. 

Esto tiene sentido hasta cierto punto. Está bien que te consideren en ese aspecto al inicio de tu aventura. Lo que te toca la moral, es que eso se siga produciendo en cursos superiores o, en momentos en los que pese a ser "nuevo", no eres un inútil y buscas a toda costa ser un futuro buen médico aportando a tu manera.

De hecho, me he dado cuenta al llegar a las prácticas de 4o que, mientras que mis compañeros se quedaban estudiando plácidamente en sus casas, o bien yendo a todas las clases a tragarse la teoría como verdades absolutas, yo he tirado por otro camino, y me está yendo francamente bien.

A lo largo de la carrera, he estudiado lo mismo (o más) que los demás, dedicándole más tiempo a otras actividades complementarias de la carrera, y no me arrepiento. 

Cuando entré en medicina, sabía que: o tienes enchufe o te tienes que buscar la vida por tu cuenta para conseguir formarte lo mejor que puedas.

Al llegar este año a la parte clínica de la carrera, y después de dos años "by my own way" haciendo prácticas por que sí, he llegado a la conclusión de que vale la pena. Medicina debe convertirse desde mucho antes, en una carrera más práctica, más directa, más encaminada a la obtención de habilidades de forma conjunta a los conocimientos. No me sirve de nada que me hagan estudiarme el Harrison, sino soy capaz de aplicar lo aprendido de forma práctica.

Ahora mismo, me siento parte del equipo de interna, soy capaz de rellenar una historia clínica BIEN como uno mas, puedo explorar BIEN a un paciente, puedo opinar y realizar mis propios diagnósticos diferenciales, puedo sugerir tratamientos y ¡que me echen cuenta!. En fin, puedo demostrar que, sin un título, también formo parte del equipo asistencial como relevo generacional del mismo. 

Evidentemente, no puedo hacer nada de forma directa, puesto que legalmente no soy médico. Pero sí que puedo hacer cosas a través de los que sí lo son, y de los que siento como "mis compañeros". También, para llegar a ese punto, tienes que tener experiencia, y ser autosuficiente para aprender cosas que no te enseñan en la carrera.

Lo que me choca, es que haya estudiantes de cursos superiores que menosprecien o pisoteen a otros de cursos inferiores por el hecho de que ellos sean "mayores". ¿te crees que sabes más? ¿te crees más guay?. Pues mira fucking bitch, yo pago mi matrícula, yo he entrado en Medicina con una nota alta de cojones como tú, yo llevo aquí desde más temprano que tú, yo estuve anoche estudiando hasta las tantas a este paciente, yo me intereso, yo me implico y me importa bastante poco que me firmen o no las prácticas...

Lo que quiero es APRENDER. Tienes la opción de aliarte conmigo y aprendemos juntos, o tienes la opción de irte al carajo  por donde has venido.

El ejemplo más práctico de esto es: cuando comencé mi andadura en la delegación, escuchaba absorto y embobado las conversaciones médicas de mis compañeros de cursos superiores en los ratos del "almuerzo". Con el pasar de los meses, soy yo mismo el que ahora interviene en las conversaciones, o el que da soluciones, el que sabe de qué me están hablando, etc. ESO ES APRENDER, algo gradual.

Esto también sucede de forma similar con los residentes y los adjuntos. Los Rs chiquititos son tratados a veces como "con miedo", en el sentido de que algunos adjuntos quizás sean sobreprotectores y les dejen hacer de menos. Bien porque no confíen en ellos, o bien porque tengan miedo de que la caguen y se coman ellos el marrón, etc. Algunos adjuntos es que directamente son tontos, y no sirven ni para enseñar a un loro a hablar.

Vuestra función (adjuntos) es estar ahí, ayudar y enseñar, pero también DEJAR HACER. 
Del mismo modo, el Residente es un Médico titulado muy capaz, al que se le debe dar libertad desde el principio. Que estén tutelados, pero no atados.

Conclusión:
Desterremos todos esos falsos ideales de jerarquías que hay en el hospital. ¿Qué sería de un médico sin la hoja de constantes de enfermería? ¿o sin los aseos básicos de los auxiliares? ¿o sin los traslados a planta de los celadores? ¿o sin esos maravillosos tratamientos que a los de farmacia les da por cambiar a su aire (:P)?

Desterremos el que un estudiante de primero es muy chiquitito y no sabe hacer nada. Desterremos que un estudiante de curso superior tiene prioridad sobre uno de curso inferior. Eliminemos esa barrera que existe para implicarnos, para echarle cojones al asunto. Que somos el futuro de la Sanidad de este país. Ayudémonos unos a otros.

Y con respecto a los adjuntos y a los residentes. Sed buenos tutores. Estad pendientes de vuestros tutelados, pero dejadles hacer, fiaros de ellos, y, sin son unos inútiles, espabiladlos para que el día de mañana todos los futuros adjuntos sean grandes médicos.

Se van terminando mis prácticas en interna, y me marcho con una sensación muy agradable y con un único pensamiento: que ganas tengo ya de ser médico, porque no me quiero ir nunca de aquí. Quiero dejar de ser "el último mono".

4 oct. 2013

Los Residentes de la Guarda

Medicina, esa carrera que cada año se torna más y más complicada. Una carrera a la que no se le ve final, pero de cuyo principio nos vamos alejando poco a poco.

No podría asegurar que los tres primeros años de Medicina sean los más duros de la carrera. Lo que sí que puedo decir, es que son terribles. Al menos en la Universidad de Sevilla.

Ir arrastrando, año tras año asignaturas, ver exámenes suspensos y sentirte un fracasado, estudiar y estudiar sin ver resultados, alejarte de los pacientes y centrarte en los libros...no motiva demasiado. Además, sumarle a eso la inquietud personal de intentar mejorar todos aquellos defectos, y ayudar a tus compañeros sin ver resultados...no motiva nada. Pero todo se supera.

Por fin comencé 4º de Medicina en el HUVR. La segunda parte de una titulación sin horizonte claro.

Las clases sólo me dieron una semana de reposo tras un terrible verano aguantando gilipoyeces y tonterías ejerciendo como socorrista. Pero merece la pena. Merece muchísimo la pena por la satisfacción de asegurarte poder estudiar un año más.

Cómo os comentaba, comencé cuarto. A un ritmo frenético, con asignaturas de 11, 13 y 6 ECTS. Con prácticas diarias desde las 11-14/15 y con unos temarios brutales que prometen encerrarte en casa a estudiar un par de semanitas antes de los exámenes.

Pero no me importa. No me importa para nada. Había perdido gran parte de la esperanza en todo lo que rodeaba a Medicina. Entre las desilusiones personales, las frustraciones, el ver que todo lo que haces no sirve para nada, los compañeros, el CEEM, la delegación, y múltiples chorradas... Uno termina hasta los mismísimos cojones de todo.

No sé cuántas veces me habrá preguntado mi pareja "¿te estás planteando dejar Medicina?", y la de veces que le habré respondido: "No lo sé la verdad, es una opción". Pero no me importa.

¿Sabéis porqué me da igual? Porque volví a recuperar todo aquello que me hizo elegir Medicina al principio.

Gracias a mis prácticas de Patología Médica, las cuales estoy cursando en el servicio de Interna. Un servicio que desconocía más allá de CP. Un servicio que está resultando ser una auténtica pasada, un verdadero complejo asistencial que abarca prácticamente todo lo que me encanta de la sanidad.














Pero lo más importante: un servicio que está lleno de personas, de médic@s increíbles que están volcados con sus pacientes y que, son capaces de transmitir ese sentimiento a los estudiantes que pasen por allí.

Un servicio que está lleno de personas, de médic@s que te atienden con una sonrisa, que te invitan a formar parte del equipo, que te enseñan todo lo que saben con paciencia, ahínco y pasión.

Tuve la suerte de ser asignado a residentes de primer año que, además de saber medicina, son capaces de echarte un cable en todo lo que necesites.

Residentes que, sino tienen suficiente con preocuparse de su propia formación, también lo hacen de la tuya. Residentes que te preguntan: cómo estás, que dudas tienes, que te instan a ejercer tu autonomía e intervenir como uno más del equipo asistencial, que te enseñan medicina, que te cuidan y con los que te sientes un compañero más.

Aunque los adjuntos tampoco se quedan atrás. Siempre atentos, siempre pendientes de sus pacientes, de sus residentes, de su servicio, de sus estudiantes, de ¡todo!. Es impresionante la calidad médica y humana que estoy viviendo.

He hecho mis propias anamnesis, estoy visitando yo solo a los pacientes, estoy explorándolos, participo en las sesiones clínicas, comento los tratamientos, ayudo, opino, propongo ¡me siento uno más!.

Creo que, con tiempo, con esfuerzo y con paciencia, tarde o temprano llegamos a ser aquello que queremos ser. En mi caso he vuelto a recuperar la fe en la Medicina, las ganas de seguir luchando por esta carrera y, sobre todo, las ganas de aprender para poder ayudar a los demás dentro de unos añitos.

Tú, estudiante de Medicina que has perdido la ilusión o que se te ha apagado: no te rindas, merece la pena, sabes que esto te encanta, sabes que vas a ser un/una gran médico, sabes que tus pacientes te necesitan, sabes que tus estudiantes están ansiosos por aprender de ti, sabes, que estás estudiando la carrera más bonita del mundo.

No te rindas. Respira hondo y, ¡que comience el turno con los residentes de la Guarda!


Imagen obtenida en: www.abchospital.com