19 jul. 2013

¿Porqué...Medicina?

Estos días, en pleno apogeo del papeleo típico post-selectividad, donde por fin han salido las notas de corte, (quedando Medicina entre las más altas y solicitadas para variar). 

Con la locura de la auto matrícula he pensado que, había un par de cosillas que me hubiera gustado saber antes de comenzar a estudiar esta carrera. Quizás mi historia sirva para algo.
¿TIENES QUE SER UN LUMBRERAS PARA ESTUDIAR MEDICINA?
NO. En primer lugar, nunca fui un alumno modélico. No era el típico que sacaba todo dieces o el favorito del profesor. Más bien era el segundón que se mataba a estudiar y que se esforzaba al máximo, para poder llegar el día de mañana a realizar la profesión que le gustaba.
Mi 1º de bachillerato fue bastante flojito con una media un poco por encima del 7 (e incluso fui a septiembre con química y con matemáticas), y mi 2º, se basó en estudiar como una mula hasta caer rendido al terminar selectividad (donde curiosamente tuve un 9,8 en química e hice bastante bien el resto de exámenes)
¿SE ESTUDIA MEDICINA POR VOCACIÓN?

Nunca tuve claro que quería estudiar, pasando por orientaciones tan variopintas como: astronauta, policía, profesor, filólogo, biólogo, etc. Finalmente en esa progresión, descubrí las dos cosas que me hicieron decantarme por la rama sanitaria: que quería una profesión en la que pudiera ayudar a las personas, y que debería estar relacionada con las ciencias de la salud.
Es cierto que también parte de la culpa de que me decantase en bachillerato por la rama de salud, fue por un desliz hormonal que me trajo de cabeza hasta hace un par de años. Pero mis principales motivos, iban más allá del enamoramiento, y eran claros y objetivos: ayudar/curar.
Pero, si tus motivos, tienen que ver con una chica o un chico, no seré yo quien te diga que vas mal encaminado. Peor es elegir medicina por el dinero y el prestigio social, y también figuran entre las motivaciones de los aspirantes.
Te recomiendo que te gafas las siguientes preguntas:
  • ¿Qué te gusta y se te da bien?
  • ¿Que serías capaz de estar haciendo el resto de tu vida sin cansarte?

¿CÓMO PUEDES ACCEDER A MEDICINA? ¿ES DIFICIL?
Debéis imaginar Medicina como una inmensa puerta de roble macizo muy vieja, pero resistente, de una altura gigantesca que no tienen fin, a la que llamas y llamas para intentar entrar y, dependiendo de tu esfuerzo o de tu inteligencia, te dejan entrar. No sin derramar antes mucho sudor y lágrimas.
Yo tuve que llamar una primera vez, y entré finalmente en otra carrera sanitaria, Enfermería. Pero, no es el fin del mundo, sólo fue el calentamiento de la vida universitaria, donde encontré a algunos de mis mejores amigos, y aprendí lo que marca la diferencia entre primero y segundo de carrera: la experiencia.
Tras un primer intento, y un maravilloso año en Enfermería, volví a llamar a la puerta. Más bien, la puerta me llamó desde un lugar llamado Huesca.
Es en ese momento, cuando debes decidir que vale más la pena: tu familia, tu ciudad, tus amigos, tu mundo….esforzarte un poquito más para entrar donde te viene mejor…o aceptar la plaza a toda costa. Yo decidí esperar, no sin antes derramar bastantes más lágrimas de lo normal y sufrir con desesperación.
Es una carrera larga y, créeme, vas a necesitar todo el apoyo del mundo para poder estar seis años estudiándola. La familia, será un pilar imprescindible y, si no estás a su lado…vas a estar bastante jodido hasta que consigas salir adelante. Pero, si eres alguien independiente, que puede y quiere permitirse estudiar fuera, lo mejor es que no te limites a echar la preinscripción sólo en Sevilla, sino en toda España.
Por mi parte: rechacé Huesca, rechacé posteriormente Zaragoza y, cuando había perdido toda esperanza, las puertas de Cádiz se me abrieron de par en par y yo, sin pensarlo, acepté la plaza provisionalmente, mientras esperaba una respuesta de Sevilla, que se hacía de rogar.
Cuando ya estaba con piso buscado y matriculado en la UCa, conseguí entrar en Sevilla. He de confesar que fue uno de los días más felices de mi vida, pero no sentí la misma emoción ni felicidad que cuando me llamaron desde Huesca (mientras estudiaba farmacología y fisiopatología de septiembre para enfermería), es algo curioso que en parte, presagiara que era el comienzo de las dificultades.
Y, UNA VEZ DENTRO ¿QUÉ?
Si has realizado algún módulo de grado superior o alguna carrera sanitaria, tienes en cierto modo la facilidad de no “haber perdido el tiempo”, debido a la convalidación de asignaturas.
Esto consiste en que, si has realizado algún estudio que, en base a la normativa, cumpla las mismas características que algunas de las asignaturas de Medicina, dichas asignaturas no tienes porque cursarlas de nuevo, y se te aprueban con la misma nota que en los estudios de origen, tras pasar por una comisión que evalúa que esté todo bien.
Convalidar, implica que no sabes si empiezas en Primero o en segundo de Medicina, implica que formas parte de la carrera, pero no sabes cuales son exactamente tus compañeros, implica que puedes conseguir recuperar el año que realizaste en otros estudios, o que pueden caerte las asignaturas como si fueran fichas de dominó, implican muchas cosas.
Piensa bien lo que vas a hacer y, sobre todo, consulta a la delegación de alumnos y la normativa, antes de hacer algún movimiento que pueda afectarte de por vida.
Una vez en Medicina, tienes dos opciones ¿te implicas sólo en estudiar, o te implicas en que tu paso por la facultad vaya más allá? En mi caso, decidí implicarme en la representación estudiantil, la cual me ha dado muchas satisfacciones pero también me ha hecho darme cuenta, de los enormes fallos que acucian la carrera, y sobre todo la Facultad de Medicina de Sevilla.
No te obceques sólo con estudiar y aprobar. Haz deporte, monta actividades, inscríbete en las actividades que te proporcione la Universidad, implícate en los órganos de gobierno, conoce a tus compañeros, disfruta, vive, que son seis años, que son largos, pero se pasan volando.
¿CÓMO ES MEDICINA SEVILLA?
No os mentiré. Si tuviera la oportunidad de hacer Medicina desde el principio, y con todos los medios disponibles: no elegiría Sevilla, la ciudad elitista.
La docencia está en su mayoría basada en metodologías anticuadas, profesores empecinados en hacer las cosas a su manera y cuya principal motivación no es enseñar, sino puros egoísmos e intereses personales.
Los temarios pueden ser abrumadores, exámenes que no corresponden a lo aprendido y donde te limitas a vomitar lo estudiado en un par de semanas, ¿Los famosos ECTS?…me río yo de la equivalencia entre 1 ECTS y lo que realmente vas a tener que estudiar en horas para aprobar una asignatura de 3.
Los compañeros viven en un constante ambiente de competitividad donde, no nos mintamos, si hay que pisar a alguien, se pisa. La ayuda y el trabajo en equipo en esta carrera son obligados, pocas veces altruistas. Hay grupos o clases, donde la hipocresía roza límites insospechados. Hay días donde dudas de, sí realmente una persona, es tu amigo de verdad o no. Hay de todo, pero no te conviene salirte del rebaño, sino quieres ser la ovejita negra durante 6 años.
El enchufismo existe. Si dudabas de su existencia, a poco que pises la facultad verás como aún siguen existiendo l@s hijas de fulano, mengano, etc. El favoritismo existe, entre profesores, entre compañeros, incluso en la propia secretaria a la que tantas veces tendrás que recurrir.
Los chanchullos y tejemanejes están ahí, aunque no los veas. Acceder a ellos es tan fácil como implicarte en intentar erradicarlos. Te recomiendo la lectura de las normativas generales.
Las prácticas y las instalaciones son un asco. Se mantienen en un fino hilo de equilibrio en el cual los estudiantes, tienen más implicación y cuidado, que los propios órganos encargados de mantener el prestigio de un supuesto “campus de excelencia internacional”.
Si tienes la oportunidad de darte un paseo por nuestras instalaciones, y ver de paso, las instalaciones del resto de campus/facultades: ¡disfruta comparando! Esta será tu “chabola” durante 3 años si tienes suerte, sino, siempre tienes la opción de elegir el HUVR o el HUNSV, ambos no difieren mucho del campus Macarena.
Si quieres tener buenas prácticas, tendrás lo básico… ¿El resto?: aprende a buscártelo por tu propia cuenta, sino, estarás jodido. En esta carrera, donde de verdad se aprende es haciendo Medicina, no sólo estudiándola.
Por supuesto, estoy generalizando. Para poder seguir adelante en esta travesía tendrás a un par de amigos que tirarán de ti, a tu familia que acabará de ti hasta los cojones, a ese/esa profesor/a que reavivará tu fe en la enseñanza, a los compañeros de la delegación que sacrifican su tiempo para que no se sacrifique el de la mayoría, etc.
Pero lo que más te ayudará a seguir adelante, es que estudias Medicina: tratar a tu primer paciente en el centro de salud, ver un parto, auscultar por primera vez a alguien, medir la presión arterial, ver como tu médico le da las malas noticias de la forma más cercana posible a una familiar, etc.
La carrera tanto en Sevilla como en cualquier otra parte del mundo, no es fácil. Y, digan lo que digan, es la carrera más difícil pero la más bonita que existe. Sin embargo, la conclusión a todo lo relatado es que: “debes estar dispuesto a dar tu vida a la Medicina, tu corazón, tu alma, tu tiempo, tus esfuerzos, una gran parte de ti. Pero todo ello, sin dejar de ser tu mismo”.
Si vas a comenzar esta maravillosa aventura: Bienvenido, espero conocerte pronto.
Si ya la has vivido: espero no haber sido demasiado duro.
Y si aún la estás viviendo: queda mucho por hacer mi querid@ medicoblasto.

9 jul. 2013

El Linternista

Hace un par de meses, comencé un nuevo proyecto bloggero adaptado a mis gustos deportivos. Fue así como nació MedRunning con el sistema de blogs de wordpress.

Sin embargo, todas aquellas expresiones, opiniones, noticias, etc, que me gustaría expresar, quedaban muy limitados por la temática deportiva. Por ende, no podía escribir sobre nada más que sobre el running. Por ello, pensé de nuevo en retomar mi viejo blog personal e ir cambiándolo poco a poco.

En un principio me gustó el nombre de "Enfermando y Medicando", que nunca olvidaré y que representa una etapa de desarrollo personal en el que las caídas, las afrontaba siendo positivo y volviéndome a levantar (enfermaba y posteriormente, me medicaba).

Sin embargo, ha llegado un punto en el que uno se da cuenta que, cuando te caes, puedes darte cuenta que has tropezado por algún motivo, y que no eres únicamente tú el que tropieza, sino que muchos otros lo hacen. Me he dado cuenta, que ya va siendo hora de cambiar la perspectiva y poner bajo "la linterna", todo aquello que pueda resultar problemático y hacerme tropezar a mí mismo, o a los demás.

Es por ello que, un buen día en unas prácticas en la planta de Enfermedades Infecciosas, una residente, me pidió amablemente que la ayudara como "linternista" para alumbrar la cavidad oral de una chica con candidiasis y poder valorar un muguet (lesiones blanquecinas en mucosa oral, sobre todo en los laterales de la lengua).

Yo me quedé algo extrañado por la expresión y la acción. Los médicos que estaban allí eran internistas, y esta residente, me estaba pidiendo que fuera su "l-internista". Parece una tontada, pero a mí me hizo gracia y pensé: puede ser un buen título para un blog.

Y además, como se suele expresar a menudo que lo importante es la "Medicina basada en la evidencia", ¿que mejor evidencia que la que pueda arrojar una linterna?.

Por tanto, a raíz de una pequeña tontería, comienzo una nueva etapa y, a partir de ahora podeis acudir al Linternista cuando querais divertiros, informaros, o simplemente leer las opiniones de un chalado. Recordad que esta medicina, estará basada en la linterna.

¡Un abrazo con mucha luz!